Cuando las funciones protectoras pierden su orientación, comienza una manifestación de agresión contra los propios tejidos: disminuye la movilidad articular, aparece malestar local o descamación de la piel. El enfoque tradicional a menudo se centra en los intentos de suprimir artificialmente esta respuesta. Sin embargo, un enfoque sistémico ofrece otro camino: es necesario encontrar la causa principal que provocó esta reacción excesiva y eliminar sistemáticamente los desencadenantes que agotan los recursos internos.
Limpieza básica
Restauración del equilibrio ácido-alcalino y estimulación de las vías de eliminación naturales. El objetivo de esta etapa es asegurar la eliminación ininterrumpida de metabolitos solubles en agua y grasa.
