En el mundo moderno, el sistema respiratorio funciona al límite de su capacidad de adaptación. El aire contaminado, los malestares estacionales y la exposición al entorno agotan metódicamente las barreras naturales. Las mucosas se secan y las defensas pierden la capacidad de neutralizar rápidamente las amenazas entrantes, lo que lleva a períodos prolongados de debilidad.
Los focos ocultos de malestar, la acumulación constante de mucosidad y la tensión bronquial provocan una privación crónica de oxígeno en los tejidos. Como resultado, el nivel de energía desciende bruscamente, aparece fatiga rápida y el proceso de recuperación se prolonga durante semanas, restando fuerzas.
Este protocolo nutracéutico ofrece un soporte sistémico. El programa ayuda a inhibir la actividad de la flora ajena, diluye la mucosidad estancada, facilita la expectoración y proporciona material de construcción para la renovación del tejido pulmonar.