Cuando el cuerpo está libre de tensión, cada movimiento produce placer. Manos cálidas, paso ligero, ausencia de adormecimiento después de estar sentado mucho tiempo: todo esto indica que las terminaciones nerviosas funcionan perfectamente.
Sin embargo, debido a posturas estáticas, al frío o a la falta de grasas saludables, a menudo surge una sensación de incomodidad. Aparece una sensación de hormigueo, las extremidades se enfrían y se siente rigidez y debilidad en los músculos. Es como si el cuerpo indicara que se ha perdido el contacto y se requiere apoyo.
El programa ha sido diseñado para aliviar suavemente esta tensión, devolver el calor y la sensibilidad normal. Se facilita la relajación muscular, se apoya la microcirculación y se proporciona a las células la nutrición necesaria para su recuperación, permitiendo sentir nuevamente ligereza y confort en cada movimiento.