El bienestar reproductivo no existe de forma aislada: es un reflejo exacto del estado general de todos los sistemas del cuerpo. Es imposible crear condiciones ideales para el desarrollo fetal si las reservas propias están agotadas y los órganos excretores (hígado, riñones, linfa) están sobrecargados de toxinas. El enfoque sistémico del Concepto de Salud sugiere considerar este período como un tiempo para una «limpieza general» a gran escala y nutrición celular.
La preparación es un proceso de pareja. La responsabilidad del material genético y del éxito de la concepción siempre se divide a partes iguales. Por tanto, el algoritmo de recuperación, normalización del equilibrio hídrico y reposición de deficiencias básicas debe ser implementado por ambos miembros de forma sincrónica.
